Joan Rom habla en este video sobre el forzar las cosas, sobre las posturas activas.
Refleja una visión coherente, práctica, necesaria y lúcida.
Una lucidez sobre el mismo medio en el que trabajamos que debería estar en el origen de todos los planteamientos artísticos.
Como habitantes del mundo, como habitantes del arte.
Colocamos a continuación un video a modo de primicia sobre la aventura de viaje de vuelta desde Irlanda hasta España. Un viaje que comenzó un Domingo a las 10 de la mañana en Galway (Ireland) y que concluyó el Jueves siguiente en Segovia vía Normandía. En posteriores días (si la tecnología lo permite) iremos colocando nuevos documentos de esta pequeña odisea.
Ley de la policontexturalidad: Un paisaje debe configurarse para dar cabida de modo sostenible al máximo número de sistemas vivos.
Aplicación primera: las infraestructuras y grandes obras deberían ser concebidas como “facilitadores” de la policontexturalidad y no como fagocitadores de cualquier otro sistema que no sean ellas mismas. Aplicación segunda: Los monocultivos, especies invasivas, o los productos transgénicos deberían cuestionarse en función de esta ley.
Ley de la potencia instituyente: Un paisaje debería configurarse de modo tal que no arrebatara a sus habitantes la capacidad intervención sobre el mismo, la capacidad de obrar y comprender respecto de él.
Aplicación primera: no se puede usar el poder instituyente para cancelar el poder instituyente en uno mismo o en los otros. Aplicación segunda: la explotación de un recurso biológico o minero no debería expropiar el poder instituyente –ni mucho menos expulsar- a la comunidad que lo habita.
Ley de la irreducibilidad a concepto
Un paisaje debería contener y auspiciar un número suficiente de elementos indeterminados e imprevistos que mantuvieran un gradiente de variación de las posibilidades de acoplamiento que el mismo ofrece.
Aplicación primera: todo paisaje debería contener partes no diseñadas e incluso “descuidadas”. Aplicación segunda: la enuncia Sun Bin en términos militares: “ajusta la formación para que contenga desorden”
Ley de la autonomía y la especifidad de cada paisaje.
Cada paisaje en virtud de los condicionantes geológicos, climáticos, macro-históricos se desarrolla en un sentido específico cuyas dinámicas internas cabe conocer y respetar.
Aplicación primera: constituye despropósito intentar travestir a un paisaje en otro en función de modas, o intereses espurios. Campos de golf, visitas turísticas. Aplicación segunda: La presencia de turistas u observadores no debería formatearse de modo que quebrara la cohesión dinámica del paisaje. Tirolinas ruidosas en un bosque de lluvia.